martes, 25 de agosto de 2009

ALGO DE MI POESIA


En la foto, estoy con mi colega periodista moqueguano Daniel catacora, el la aprte altoandina de Moquegua
Como una primera entrega, les dejo algo de mi poesía, la misma que ha sido publicada en algunas de mis obras poéticas.


Bailemos las orgiásticas melodías
Embriagados de la locura
Festejemos la muerte lenta del mundo
En manos del hijo del Creador
Festejemos la proximidad de la hecatombe mundial
No son ya necesarios
Los ejércitos apocalípticos
Ni los carros de acero ni las águilas de fuego
No son necesarios.
Basta echarle humo al ambiente
Basta contaminar mares y ríos
Basta secar las áridas tierras
Calentamiento global.

Basta que el hombre muera de hambre y frío
Que esos niños hinchen sus vientres
De vacío hambre y soledad

Basta que crezca la indiferencia del hombre
Para con los demás
Basta la locura infinita llamada neo liberalidad
Bastan las cumbres de demagogos
Bastan las cumbres de ambientalistas
que hablan
mucho
mucho
y no dicen
nada
nada
nada

y el mundo muere
sigue muriendo
junto a sus hijos
aquellos de flácidas carnes
mofletes agrietados y hundidos
de rancias encías enrojecidas
por el lento morir del Cristo llagado.

Será este el final triste
Estamos aprendiendo la lección
Del cadáver que camina día a día
Cargando en el curtido lomo
Su propia sepultura.

Pobre hombre
Loco hombre
Pobre destino
Loco destino
El de la humanidad.


II

Miro esta mano Esta blanca mano
Esta escora mano esta mano agrietada
Por los rigores de la vida
Esta mano que sabe esparcir al tiempo
Tiempos e historias espacios y nadedades
Esta mano que supo odiar mis pasos perdidos
Esta mano que señala ignotos caminos
Hacia una paz inalcanzable
Hacia el dolor inconmensurable
Hacia Andes Alpes Tibets

Los cañaverales endulzados con el sudor
De los fieles y de los infieles
Los guerreros y los no guerreros
Pero todos cantando una copla
Al mundo de todos
Al mundo de nadie
Al mundo que no confía
Y se apaga día a día en las ignotas preguntas sin respuesta.
Pobre biodiversidad.

III

Enquistada en la fiereza multicolor
De los espacios siderales sin retorno
Cabalgan agitados en las suaves brisas
De los temores viejos del tiempo
Enervas en cada uno de tus cabellos
Los rayos dorados de sol del mediodía
Y tus manos ¡ah tus manos!
Esconden arcanas la albura de la luna.

Enigmática mujer te forjo esparcida
En los cantares del amanecer
Anunciando un nuevo día
Y acariciando el cadáver de la noche ida.
Los velos de tu belleza descorren
Mis ansias por saberte mía ¡tenerte mía!
En las pasionarias vestidas de primavera
O los nardos vestidos de esperanza.
21/09/08

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